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Breve Reseña Historica: Hidófugos

Los hidrófugos químicos son desarrollados inicialmente por una firma suiza que comienza a introducirlos en nuestro país en la década del ‘50, circunstancias en que se ven obligados a competir con los hidrófugos orgánicos (designados así para diferenciar los nuevos, llamados inorgánicos) de uso habitual y afianzados en la plaza.

Estos habían comenzado a fabricarse en la década del ‘40 ó quizás del ‘30, por inmigrantes italianos que los elaboraban en base a grasa de pescado (despedían un olor desagradable característico); se vendían en forma de pasta soluble y su marca más difundida era “Ceresita”. Se incorporaba a la mezcla en forma similar a los hidrófugos actuales.

Los hidrófugos orgánicos se degradan con el transcurso del tiempo; en casas antiguas se observan los revoques y mamposterías muy deteriorados por la humedad, pero en sus orígenes eran viviendas sin esos defectos.

Las capas aisladoras horizontales de muros siempre fue la mayor preocupación de los constructores; utilizando concreto + hidrófugo orgánico se construían de la misma forma y con el mismo cuidado que en la actualidad. En cambio, a las capas aisladoras verticales de muros, no se les asignaba la misma importancia –posiblemente debido al mayor grosor promedio de muros que confería mayor aislación–, no siendo poco frecuente que se aislaran solamente los paramentos expuestos al sur. Capas aisladoras bajo pisos de mosaicos con contrapisos sobre tierra, no eran imaginables.

En algunos casos se reforzaba el efecto del concreto + hidrófugo orgánico agregándole un fieltro asfáltico; o sólo el fieltro asfáltico en caso de paredes de ladrillos y mezcla de barro.

Contemporáneamente con este hidrófugo y aún antes, también se aplicaba como capa aisladora horizontal, brea en caliente, y con menor frecuencia, láminas de plomo o de bronce. Estos materiales tenían la suficiente elasticidad como para acompañar sin fisurarse los movimientos de las paredes de ladrillos asentados con barro.

Antes de la difusión del hidrófugo orgánico y posteriormente hasta bien entrada la década del ‘40, los pisos de las habitaciones y lugares de estar se construían con tablas machihembradas (pino tea) apoyadas sobre tirantes de madera que a su vez descansaban en pilares de mampostería de 30 x 30 cm. Bajo este piso se dejaba o excavaba un vacío o cámara de entre 0,40 y 1 m. de profundidad, que ventilaba al exterior por medio de rejillas en los muros de los cimientos, con lo cual se aseguraba la disipación de la humedad ascendente de las paredes evitando que alcance el nivel del piso y se separaba el piso de la humedad natural del terreno.

Pisos Flotantes – Cuidados y Precauciones

Este material es un piso fotolaminado de alta resistencia, apto para el constante tránsito de personas. Cuenta con una garantía del fabricante.

Debe tenerse especial precaución con la humedad, ya que ésta puede hinchar el piso y dañarlo. Por esto se recomienda ser muy cuidadoso al momento de limpiarlo, siguiendo las indicaciones dadas en este manual. Cualquier derrame de líquidos debe ser secado inmediatamente.

Como material altamente activo frente a la acción del medio ambiente, y como todo piso de madera o similar, sufre deformaciones durante toda su vida útil. Ellas se manifiestan en la apertura de las uniones y en el alabeo y combado de las tablas, entre otras. Son absolutamente inevitables. Las separaciones entre tablas pueden ser tapadas con pastas de remate del color de los pisos.

Estos pisos, como cualquier superficie de madera, requieren especial cuidado con la humedad. Además, hay consejos que contribuyen a conservar la apariencia y garantizar la durabilidad.

En pisos laminados se recomienda proteger con felpa todos los apoyos de los muebles que tengan contacto con el piso y en el caso de tener muebles con ruedas, estas deben ser especiales para este tipo de pisos, para evitar posibles daños como rayones o desgastes. Además, se debe proteger la base de los maceteros para impedir el contacto con la humedad.

La exposición directa a la luz solar puede alterar el color de la madera. Por esto es aconsejable usar persianas o cortinas y en el caso de tener alfombras, cambiarlas periódicamente de lugar.

Por otro lado, se debe evitar las concentraciones de peso en áreas reducidas del piso, las que generan hundimientos o hendiduras.

La limpieza del piso flotante es simple. Basta con mantener sin polvo la superficie con una escoba suave o una aspiradora. La limpieza de pisos laminados se realiza con un paño húmedo, muy bien estrujado, y luego con paño seco, limpio y suave. No se lava directamente con agua, ya que el exceso de humedad puede penetrar los ensambles, produciendo el hinchamiento de la madera y la posible separación de las piezas. Se recomienda secar inmediatamente las acumulaciones de líquido. No se debe usar cera ni limpiadores abrasivos que pueden provocar rayas en la fotolámina. Si se llegara a necesitar una limpieza más profunda, puede utilizar productos especiales para este tipo de pisos, que están disponibles en el mercado. No sirven ceras o limpiadores abrasivos ya que pueden provocar manchas.

En los ingresos a las áreas con este tipo de pisos, se recomienda usar limpiapies en especial si previamente se transita por zonas que contengan maicillo o partículas abrasivas que puedan dañar la fotolámina.

Por ningún motivo se debe vitrificar el piso fotolaminado debido a que la cubierta melamínica está hecha de poros tan cerrados que difícilmente se va a adherir alguna sustancia y si se logra pegar, se perderá la resistencia del material.

ORIGEN DE LA CERAMICA


Naturaleza:

La arcilla es de tipo sedimentario, formada por fragmentos de otras rocas. Está formada por materiales arcillosos (silicatos y alúmina hidratada). Los principales minerales arcillosos son:

Arcilla caolinita: contiene un elevado porcentaje de alúmina para cerámica compacta.
Arcilla montmorillonita: poco utilizada.
Arcilla illita: son muy abundantes y las más utilizadas por sus propiedades plásticas.

Existen dos características fundamentales para la fabricación de materiales cerámicos con arcilla:

Plasticidad: que es la capacidad de formar una masa plástica, fácil de moldear cuando añadimos agua.
Comportamiento frente al calor: soporta muy bien el calor, y su acción lo convierte en un producto muy resistente y durable.

Las arcillas poseen agua en su interior, la cual tras el proceso de cocción desaparece. Una arcilla posee tres tipos de agua interior:
Agua de contracción: se encuentra entre las partículas cristalinas y se elimina a los cien grados centígrados.
Agua zeolítica: se encuentra intercalada en los vacíos de la red cristalina. Se elimina entre los trescientos y cuatrocientos grados centígrados.
Agua de constitución: forma parte de La estructura química y cristalina de la arcilla. Se elimina a los mil o mil doscientos grados centígrados, en la cual aún sigue siendo moldeable.

Lo que se designa comúnmente con el nombre de cerámica hace referencia a una pasta de arcilla y agua que se cuece.

Las variedades cerámicas dependen, por tanto, de los tipos de arcilla, de las proporciones en la mezcla, de la cocción y de la técnica utilizada. Las diferencias del esmalte con el que se cubre la pieza cerámica o la composición de la pasta da lugar a las distintas variedades: gres, terracota, porcelana, etc.

Los esmaltes sirven para decorar las piezas de cerámica. Si esta sustancia la cerámica no brilla, no tiene colores vivos, dibujos y otros motivos decorativos. Además, la pieza dura más porque le ofrece un revestimiento que la protege y favorece su limpieza e higiene. Los esmaltes se consiguen o bien por un proceso de bicocción, en el que el agua del esmalte se elimina por absorción, o por monococción, en la que el proceso es por evaporación.

OBTENCIÓN DE CERÁMICOS

En este primer grupo de los métodos del procesamiento de los cerámicos se da forma empleando diversos métodos y luego se hornea para darle resistencia.

La fundición por revestimiento : es un método interesante y casi único en cuento una suspensión de arcilla en agua se vierte en un molde. Generalmente el molde se hace de yeso, con porosidad controlada, de modo que parte de agua de la suspensión entre en la pared del molde. A medida que el contenido de agua en la superficie disminuye, se forma un sólido suave. El liquido sobrante se elimina y la forma hueca se retira del molde. La unión en este punto es arcilla- agua.

• La conformación plástica en húmedo : se efectúa por medios diversos. En unos de los casos se apisona un refractario húmedo en un molde y luego se lo destruye para que salga en una forma determinada. La masa plástica se fuerza a trabes de un troquel para producir una forma alargada que luego se corta a longitud deseada. Por otra parte, cuando se desea formar figuras circulares tales como platos, se coloca una masa de arcilla húmeda en una rueda rotativa, y se la conforma con una herramienta.

• Prensado con polvo seco: Esto se consigue rellenando un troquel con polvo y luego prensándolo. Generalmente el polvo contiene algún lubricante, tal como ácido, esteárico o cera. Después de haberse llevado a cabo cualquiera de los procesos anteriores, la pieza fresca o verde se somete al horneado. Mientras se calienta, se elimina el agua y los gigantes volátiles.

• El prensado en caliente: Involucra simultáneamente las operaciones de prensado y sinterización. Las ventajas que se obtienen sobre el prensado en seco son: mayor densidad y tamaño mas fino del grano. El problema es obtener una duración adecuada del troquel a temperaturas elevadas, para lo cual muchas veces se emplean atmósferas de protección.

• La compactación isostática: Es una manera muy especial de prensar polvos en un fluido comprensible para evitar la compactación no uniforme que a veces se observa en los troqueles. El polvo se encapsula en un recipiente que se pueda comprimir y se sumerge en un fluido presurizado. Las formas del recipiente y de los corazones removibles determinan la forma del prensado. El prensado puede ser en caliente o en frió.

MATERIALES CERAMICOS

Siempre se hay pensado que el hierro y sus aleaciones son unos materiales muy fuertes resistentes, pero estos materiales tienen una gran desventaja: no soportan las altas temperaturas y son sensibles a la corrosión.

Esto da pie a buscar la alternativa con otros materiales que resistan temperaturas muy elevadas. Esto sólo es posible para los nuevos materiales cerámicos. Las uniones atómicas de las cerámicas son mucho más fuertes que la de los metales.

Por eso un pieza cerámica es muy eficaz, tanto en dureza como en resistencia a las altas temperaturas y choques térmicos.

Además, los componentes cerámicos resisten a los agentes corrosivos y no se oxidan.

Sin embargo no todo es perfecto en estos materiales. En las cerámicas las uniones interatómicas son muy fuertes y rígidas, sin ningún gire errante, por lo que no hay ninguna posibilidad de desplazar algunos de sus átomos sin provocar la ruptura de la unión, por ello una mínima fisura de apenas el grosor de un pelo puede conducir a una catástrofe.

Bajo presión todas las fuerzas de atracción se concentran al final de la línea de la fisura, hasta que se rompen más uniones moleculares, con lo cual la grieta se amplia a una velocidad vertiginosa y la pieza se quiebra.

No hay deformación sino fractura. La ruptura de la unión molecular en el hierro exige más energía que el simple desplazamiento de una capa de átomos.

La misma grieta en un componente metálico llega a un punto extremo en el que las fuerzas se reparten y al aumentar la fisura hasta fractura de la pieza requeriría casi cien mil veces más energía que la necesaria en una pieza similar de cerámica. Por ello, hoy por hoy, la principal precaución de los investigadores consiste en reducir esa fragilidad.

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EL CARMEN, REGIÓN DEL BIOBIO.